viernes, 12 de diciembre de 2008

En la ciudad de la furia

Una amiga me dijo que disfrutara de "estar en casa". No lo senti en ningun momento, excepto en compania de mis amigos, con quienes disfruté muchisimo en reencuentro. El hecho de poder hablar en mi idioma, si bien agradable, no alcanzo para mitigar el desagrado por la mugre, el desorden, la superpoblacion, la mala educacion y el malhumor. La violencia como modo de vida, es algo a lo que viviendo en Sherbrooke uno se desacostumbra. Lejos de sentirme a gusto, empecé a extraniar a la semana de llegar, y el viaje sirvio para confirmar que MI HOGAR, esta aca, en Sherbrooke, a pesar del idioma, de las innegables diferencias culturales, del provincianismo obtuso (y hasta un poco xenofobo) de algunos ejemplares autoctonos. Aqui dejo algunas fotos mezcladas de mi viaje, a saber, las buenas son de Claudio, las otras, las saqué yo.








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